Frente a diferentes contextos hemos sido juzgadas, criticadas por la forma de llevar la crianza de nuestros hijos e hijas y al momento de tomar decisiones es cuando aparecen interrogantes como ¿Lo estoy haciendo bien?, ¿Seré capaz?, entre otras.
Ser mamá en tiempos de estallido social era lo que nunca imaginé, vivir como madre y primeriza. Decían que era un proceso de mucha tranquilidad pero nadie dijo que el caos y las ganas de luchar por un futuro más justo se harían notar, así es como en medio de manifestaciones y el despertar comunitario llegó al mundo mi hija Celeste.
Ahora, ser madre en tiempos de pandemia trae consigo mayor incertidumbre, ya no son manifestaciones ni canticos, es un virus muy contagioso que anda por ahí suelto haciéndonos temer; pero es que ya no somos solas y hay pequeños seres que dependen 100% de nosotras.
La ansiedad se apodera de nuestros pensamientos y emociones y es necesario como autocuidado saber combatirlo. De acuerdo a eso contamos con el relato de Emily Ordenes Muñoz, quien con cuatro hijos nos comenta como es ser madre en tiempos de pandemia, además del relato de Bárbara Mellado, Psicóloga Clínica.
Mamá en tiempos de COVID-19
Este tiempo ha estado lleno de días extraños, con sentimientos y estados de ánimos bastantes polares, al sentir que nos estamos enfrentando a algo desconocido nunca antes visto, ver que no contamos con las herramientas ni los conocimiento para poder enfrentar tal enfermedad, ha hecho que estos días tenga una total mezcla de emociones.
El 13 de marzo de
2020, fui madre por cuarta vez, cuando llegué a la clínica, las matronas,
médicos y el personal en general comenzaron hablar del coronavirus. Yo aún lo
sentía distante; sin embargo, desde ese momento me comencé a sentir con mucha
inseguridad, hasta ese día aún podía recibir visitas y estar con mi familia,
pero aun así desconocía como iba a enfrentar todo lo que estaba aconteciendo,
los cuidados del bebe, mis hijas en el colegio, etc.
Cuando llegue de
vuelta a casa, sabía que me enfrentaría
a una cuarentena voluntaria junto a mis tres hijas, mi hijo y mi esposo. Ahora
lo complicado era como sobrellevar y llevar a cabo los quehaceres del hogar, el
bebe, las niñas, colegio etc. Comenzamos nuestra cuarentena con abastecernos de
todo lo que necesitábamos para satisfacer nuestras necesidades básicas, luego nos organizábamos ir
solo una vez a la semana al supermercado y/o farmacia.
La primera buena
noticia fue la suspensión de clases, lo que me produjo bastante tranquilidad. Luego,
me enfoque en intentar llevar ese proceso de la mejor manera; para las niñas trate de crearles una rutina,
en cuanto al horario de levantarse hago que sea todo los días a la misma hora
(10:00 a.m aprox), hacer las tareas que el colegio envía ‘‘rapidito’’ para
después ¡ir a jugar!, distintos juegos, incluyendo rutinas de ejercicios,
pintar en tempera, tiza, salir al patio, andar en bicicleta, patines, scooter,
maquillarse, tiempo para ver película ,
etc.
Asi mismo también,
mi hija mayor, como es su primer año de universidad comenzó con clases on-line,
lo cual ha significado una gran demanda para ella, pero igual intentábamos
cocinar, pintar y turnarnos para ayudar las pequeñas.
Los días siguen
pasando, la verdad es que me siento con sentimientos encontrados, ya que por un
lado de esta pandemia me ha permitido estar más con mi familia, poder compartir
y cuidarnos unos con otros, además hemos experimentado una relación más cercana
con DIOS, porque nos damos el tiempo
para orar y cantar todos en familia, por otro lado ha sido difícil estar lejos
de nuestra familia y reunirnos a compartir todos juntos.
Hoy 18 de mayo de
2020, aun seguimos en cuarentena hasta que podamos volver a una verdadera
normalidad, mientras tanto nos queda disfrutar de las cuatro paredes que otorga
nuestro hogar, aprender a conocernos más y amar cada detalle que podemos
entregar.
Por: Emily Ordenes Muñoz.

Viviendo esta cuarentena lo primero que tenemos que tener en mente es que antes de ser madre somos personas, seres humanos con emociones, en donde con cada cosa que vivimos es inevitable que las sintamos día a día, ya sean placenteras o desagradables; sentir en estos tiempos ansiedad, miedo, tristeza, frustración es totalmente esperable, ya que como seres humanos es la respuesta adaptativa que nos hará reaccionar y activar para así poder adaptarnos de la mejor manera posible.
Una excelente manera de afrontarla y de activarnos, es mantener rutinas en nuestro hogar, para así mantenernos ocupados, sentirnos útiles con respecto a nuestras responsabilidades y también tener el tiempo disponible para la recreación, el entretenimiento y como madres, poder satisfacer las necesidades de nuestros hijos, pero también de nosotras como personas y tener tiempo para nuestro propio bienestar y autocuidado. Otra forma de afrontar estas emociones y que de a poco vayan disminuyendo es cuidar nuestra salud mental y la de nuestros hijos. No exponerse a las noticias y matinales durante horas muy prolongadas, evitar que los niños vean esas noticias y mejor optar por explicarles en su lenguaje y con tranquilidad lo que está ocurriendo, las noticias incrementan estas emociones desagradables y nos angustia y los niños son muy receptivos y sensibles ante las emociones de los padres, es decir, si los padres están angustiados y estresados, los niños estarán igual de intranquilos y estresados.
Hoy en día preocuparse de cumplir con las responsabilidades, también tener los insumos básicos necesarios para vivir y preocuparnos de nuestra salud mental en las relaciones dentro de nuestro hogar es lo fundamental para poder adaptarnos a esta pandemia que veíamos tan lejana en un principio y que así las emociones desagradables no se apoderen de nosotras y nuestra familia.
Por: Bárbara Mellado, Psicóloga Clínica.

Es tan difícil organizar una casa con un bebé pequeño, entonces imaginar estar temerosa por un virus, no poder salir tranquilamente a comprar o sólo a distraerse, la cuarentena es un método de prevención ante una enfermedad, pero además esta siendo un método de organización familiar, el cual muchas veces es desgastante y abrumador para las que somos madres, preocupadas de todo y además encerrados esperando que esto termine pronto.
ResponderEliminarPero somos fuertes y lo importante es fortalecernos física y emocionalmente.
gracias por el apoyo y compartir tu experiencia.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar
ResponderEliminarQue genial el espacio que están formando, aprovechen de compartir experiencias, ayudas y que sigamos todas en contacto social aunque no podamos físicamente. Que sea un blog provechoso, muy buena idea Raquel 🙌🏼👏🏼
muchas gracias por la confianza.
ResponderEliminar